diciembre, 2013

La Generalitat de Catalunya aún no ha definido de qué fuentes beberá para crear el listado de votantes para la consulta de 2014 pero, eso sí, asegura que se llevará a cabo “de acuerdo a las leyes”. Así ha respondido el organismo a una petición de información realizada el pasado día 13 de diciembre a raiz de unas declaraciones de la vicepresidenta, Joana Ortega, en las que aseguraba que un equipo de unas 20 personas estaba trabajando en ello.

La pregunta era sencilla: “¿De dónde salen los datos para crear el padrón que utilizarán?

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Dado que los datos que se se utilizan en los procesos electorales realizados habitualmente en España -elecciones municipales, autonómicas, generales y europeas- provienen del censo electoral (creado a partir de datos del padrón municipal, dependiente del INE) una de las dudas sobre la futura consulta pasa por saber qué fuentes utilizará el gobierno catalán para listar a los posibles votantes.

La respuesta, que ha llegado cinco días después, aclara que la “posible elaboración de un censo electoral para la consulta sobre el futuro político de Catalunya de 2014 está en fase de estudio y de diseño” y que, por lo tanto, aún no han definido cuál será la fuente de estos datos.

“Si finalmente se acaba realizando esta registro de personas con derecho a voto”, continua el responsable del Área de Processos Electorals i Consultes Populars de la Generalitat, “se realizará de acuerdo a las leyes”.

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Pese al flamante estreno de un portal de transparencia, la Generalitat de Catalunya no responde a las peticiones de información ciudadanas vía email, sino que remite a su propio formulario, lo que supone un freno al derecho de acceso a la información, por eso no hemos podido preguntarles a través de Tu Derecho a Saber.

Screen Shot 2013-12-08 at 22.09.33A principios de noviembre, Bloomberg destapaba una visita a España realizada semanas atrás por representantes de Eurostat. Medios como El País se hicieron eco de la noticia, en la que se explicaba que la delegación europea quería comprobar que tanto Madrid como Valencia se habían puesto al día en el pago y control de sus facturas. Pero quedaban muchos flecos sueltos: ¿quiénes acudieron? ¿con quiénes se reunieron? ¿qué temas se trataron en esos encuentros? ¿qué conclusiones sacó Eurostat?

Gracias a una petición de información realizada a través de Ask The EU por David Cabo, ahora podemos responder a algunas de esas preguntas. La respuesta de Eurostat ha llegado casi un mes después (pidieron ampliar el plazo de 15 días por otros 15) y en ella se detalla la agenda de las reuniones. Los representantes de Eurostat estuvieron en España los días 26 y 27 de septiembre. En primer lugar, se reunieron con representantes del INE (Instituto Nacional de Estadística) y la IGAE (Intervención General del Estado) para analizar las responsabilidades de estos dos organismos en los problemas de control de déficit.

Horas después se sumaron al encuentro miembros del Tribunal de Cuentas, la Cámara de Cuentas de Madrid y la Intervención General de la Comunidad de Madrid para dar cuenta a los miembros de Eurostat de la situación de las cuentas de la región. Un esquema muy parecido se repitió al día siguiente, esta vez centrado en el déficit y las facturas de la Generalitat Valenciana y con representantes de las entidades análogas en esa comunidad. Por la tarde, miembros del INE, la IGAE y los miembros de Eurostat se reunieron de nuevo para sacar conclusiones de la visita.

Lamentablemente, la respuesta de Eurostat es sólo parcial y no podemos saber cuáles fueron esas conclusiones (el organismo argumenta que están en una fase demasiado preliminar). Tampoco responden quiénes participaron, con nombres y apellidos, en esos encuentros. En ese caso, alegan la política de protección de datos. Eso sí, tras obtener su consentimiento, Eurostat informa que el encargado de liderar el viaje por parte de Eurostat fue Luca Asoli, un jefe de sección del organismo europeo.

Comparar esta respuesta, aunque no tengamos todos los datos reclamados, con cualquiera de las que suelen ofrecer los organismos españoles deja en muy mal lugar a estos últimos.