portales de transparencia

Los cargos públicos publicitan la transparencia allí donde van y crean páginas web para alardear de su cercanía, pero siguen sin dar respuesta a lo básico: las peticiones de acceso a la información

Ante el elevado grado de silencio administrativo (el 54%, según nuestro último informe), los ciudadanos empiezan a cuestionar a las administraciones públicas no sobre un aspecto en concreto, sino sobre su falta de transparencia y reacción ante las peticiones de información. La Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) ha aprovechado el estreno del portal de transparencia de la Generalitat de Catalunya y la celebración del día del derecho a saber para cuestionar las políticas de transparencia del gobierno catalán.

Además de presentar una instancia oficial -a menudo las administraciones obligan a seguir este tipo de métodos tan poco tecnológicos- han realizado una petición de información a través de Tu Derecho a Saber. Y exigen respuestas muy concretas sobre la deuda pública, desahucios, inversión en educación… Reclaman que las palabras (“Quiero hacer de Cataluña un país de buenas prácticas, un país de transparencia”) pronunciadas en público por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, no se queden en nada una vez más.

¿Cuál ha sido la respuesta de la administración, que acaba de estrenar un flamante portal de transparencia? No responde y remite a un formulario, lo que supone, como hemos explicado en este mismo blog, una barrera para el ejercicio del derecho de acceso a la información.

En las administraciones locales, en las que el silencio administrativo es del 70%, algunos ciudadanos exigen rendición de cuentas a esos procesos participativos. David Guàrdia ha preguntado al ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat cuál es el retraso que acumulan en sus respuestas a los ciudadanos y las cifras de estas peticiones, ya que considera que el consistorio está sobrepasando, con mucho, los plazos prometidos.

Por su parte, Fernando, de Málaga, ha preguntado a su ayuntamiento qué ha pasado con los presupuestos participativos que anunció el consistorio durante los últimos años. La propuesta es, a priori, positiva. Pero, ¿qué paso finalmente con las propuestas de los ciudadanos? ¿se han desarrollado los proyectos que sugirieron? Seguimos sin respuestas.